Skip to content

Quiste Tirogloso

Quiste Tirogloso




Quiste Tirogloso

Cuando la glándula tiroides se desarrolla durante el desarrollo embriológico, comienza como un grupo de células que se encuentran en la base de la lengua en la parte posterior de la boca. Durante el desarrollo embriológico, las células tiroideas se mueven hacia un canal, llamado conducto tirogloso, hasta la ubicación final de la tiroides en el cuello. Una vez que la tiroides alcanza su ubicación final, el conducto involuciona o desaparece. Si el conducto no desaparece por completo, las porciones del conducto pueden crear bolsas, llamadas quistes del conducto tirogloso o quiste tirogloso. Estas pueden llenarse de líquido o moco.

Síntomas

Los quistes del conducto tirogloso a menudo se presentan como masas pequeñas, redondas u ovales en el centro de la parte frontal del cuello. Suelen aparecer en niños en edad preescolar hasta la adolescencia. Afectan a hombres y mujeres por igual. Los quistes pueden aumentar de tamaño con el tiempo, especialmente en niños con una infección de las vías respiratorias superiores. A veces, los quistes grandes pueden causar dificultad para tragar o respirar.

Los quistes del conducto tirogloso pueden infectarse, causando enrojecimiento y sensibilidad en el área del quiste. En raras ocasiones, los quistes crean senos paranasales o aberturas en la piel a través de los cuales los quistes drenan por sí solos. En estos casos, los niños tendrán una pequeña abertura en la piel cerca del quiste que drena líquido o moco. Esto es poco común y generalmente sigue a un episodio de infección.

Evaluación y diagnóstico

El diagnóstico de un quiste del conducto tirogloso se realiza mediante un historial de salud y un examen físico completo. Es probable que a su hijo se le haga un ultrasonido para evaluar la masa.

Tratamiento

Los quistes del conducto tirogloso generalmente se extirpan mediante escisión quirúrgica. Sin embargo, si el quiste está infectado, no se debe realizar un procedimiento quirúrgico hasta que se trate la infección. Quitar un quiste infectado sin tratar adecuadamente la infección puede provocar una cirugía más difícil. Si su hijo tiene un quiste del conducto tirogloso infectado, se le recetarán antibióticos para tratar la infección antes de seguir adelante con la escisión quirúrgica.



Cirugía para eliminar el quiste del conducto tirogloso

El procedimiento quirúrgico para extirpar un quiste del conducto tirogloso se denomina procedimiento de Sistrunk. Y se realiza bajo anestesia general. El procedimiento generalmente es un día de cirugía, lo que significa que su hijo podrá irse a casa el mismo día del procedimiento.

Se hace una pequeña incisión sobre el quiste. El quiste y todo el tracto se eliminan, así como la porción media del hueso hioides, un pequeño hueso en forma de herradura que se encuentra en el cuello debajo de la barbilla.

El quiste y el tracto adjunto se eliminan por completo. Si queda una porción, el quiste tiene una mayor probabilidad de recurrencia o reaparición.

Cualquier tejido que se retire será enviado al laboratorio de patología para confirmar el diagnóstico. La incisión se cerrará con suturas solubles con pegamento para la piel.

DERMABOND es un adhesivo líquido y estéril que mantiene unidos los bordes de la herida de su hijo y actúa como un apósito impermeable. Por lo general, permanece en su lugar durante 5-10 días antes de que empiece a caerse. No debe pellizcar, pelar ni frotar el DERMABOND, ya que esto podría provocar que la herida de su hijo se abra antes de que cicatrice.

Después de la cirugía. Su hijo se recuperará en el área de recuperación de cirugía general hasta que esté estable y pueda tragar sin dificultad. Su hijo será enviado a casa con medicamentos para el dolor.

Cuidado de seguimiento

Se programara una cita de seguimiento con la clínica de cirugía de 2 a 4 semanas después del procedimiento. Las tasas de recurrencia después de un procedimiento de Sistrunk son bajas, pero se debe monitorear a los pacientes para asegurar que la lesión no regrese.

Cuándo llamar al médico

si presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Fiebre (una temperatura de 101.5 grados o más)
  • Cualquier signo de infección, incluyendo enrojecimiento, hinchazón o dolor
  • Cualquier drenaje de la incisión
  • Además Cualquier dolor que no se alivia con el medicamento para el dolor prescrito
  • Una masa o bulto en el centro del cuello
  • Cualquier otra pregunta o inquietud